Estafas Inmobiliarias: ¿Cómo reconocer y evitar un fraude?

Ningún portal inmobiliario está a salvo de ofertas de propiedades que son engaños e intentos de estafas, cuando busques tu próximo hogar, es importante que sepas lo necesario para no caer en un fraude inmobiliario.

En este artículo te enseñamos a identificar los anuncios falsos de propiedades para poder evitar un engaño, también te guiamos en los pasos a seguir, en caso de que caigas en una estafa inmobiliaria.

Encontrar un departamento, casa o PH con una ubicación conveniente, en buenas condiciones y a un precio que se ajuste a tu presupuesto, es una tarea díficil, es alli cuando el estafador entra en acción.

Usualmente el anuncio falso se publica a un precio increible y con fotos sacadas como un profesional, llegando a muchos interesados, puede ser que sospeches y no te contactes con el anunciante o pero en el caso que lo hagas estás a punto de caer o ya caíste en una estafa inmobiliaria.

¿Cómo encontrar un particular o inmobiliaria confiable y así evitar un fraude?

El precio es muy bajo en comparación con el del resto del mercado. Para advertir si el precio es acorde, te recomendamos mirar otros avisos con similares propiedades. El anunciante no facilita su teléfono, o brinda uno equivocado, en los avisos falsos es común facilitar sólo un correo electrónico.

El anunciante del aviso no completa los datos básicos de la publicación. Para saber cuáles son los requisitos para alquilar tenes que mandarle e-mail al anunciante.

El anunciante dice encontrarse en el exterior. También, hay casos en los que los supuestos propietarios son extranjeros (generalmente europeos) que dicen haber comprado una propiedad. Te comentan sobre la imposibilidad de volver momentáneamente a Argentina y el requerimiento de alguien confiable, de ahí la necesidad de alquilarlo en "tan buenas condiciones".

Se suele utilizar la urgencia para presionar a que se realice el pago de una reserva o seña. En el correo electrónico se suele mencionar la presencia de otros interesados o la ocurrencia de un viaje en breve.

Cuando quieren que realices el pago de la reserva te suelen pedir que sea a través de una plataforma distinta, por ejemplo Airbnb. Suele pasar que el anunciante otorga un correo electrónico de contacto falso, como por ejemplo: [email protected]

¿Cómo verificar la titularidad de una propiedad?

Tenes que pedir una copia de la escritura y fijarte que el firmante de la reserva o el contrato sea el propietario, en el caso que sea una persona autorizada, tiene que contar con un poder notarial.

También te recomendamos exigir los comprobantes y facturas de absolutamente todo, por ejemplo, servicios como el gas, la luz o las expensas del inmueble.

¿Qué hacer si nos estafaron?

Recorda que las operaciones hechas entre particulares no están dentro de la protección de la Ley de Defensa del consumidor, y probablemente se trate de una estafa, un delito.

Si desafortunadamente caíste en el engaño y fuiste víctima de una estafa inmobiliaria o una estafa de alquileres vacacionales, debes darle intervención al estado para que actúe inmediatamente.

Para ello debes dirigirte a la seccional de policía más cercana a tu domicilio, llevar DNI y todo lo relacionado con el tema (si fue a través de una página de internet, llevar los datos de la página, nombre de la persona con quien te contactaste, número de cuenta bancaria, si realicé alguna transferencia, etc.).

Dentro de la seccional de policía funciona la unidad judicial penal de turno, deben tomarte la denuncia, y/o derivarte a la que corresponda, asesorándote al respecto.

Además, podes reportar el caso a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) enviando un correo a [email protected]

División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina. Cavia 3350 1° Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tel. 011 4800-1120/011 4370-5899.

También podes acercarte a las distintas asociaciones u organismos no gubernamentales que acompañan a los inquilinos en la defensa de sus derechos como son:

La información provista es de carácter meramente informativo. No sustituyendo ni reemplazando, de ninguna manera, el asesoramiento de un profesional sobre el negocio a realizar, ni los servicios específicos que estos solicitan a las reparticiones públicas para su actuación.